Hemos visto empresas rentables paralizadas por un conflicto entre socios que no estaba previsto en los estatutos. Hemos visto fusiones que generaron créditos fiscales millonarios por no consultar las implicaciones del CFF y la LISR antes de firmar.
El derecho corporativo no es burocracia. Es la arquitectura invisible que determina si tu empresa escala o se rompe.